viernes, 3 de noviembre de 2017

Continúa adelante, vence las dificultades

Escribe: Alexander Ortiz Ortiz (*)

En un pueblito muy lejano donde había una persona humilde que  siempre no les gustaba tener problemas con nadie de  sus vecinos.

Juan era el padre, María la Madre y su hijo se llamaba Pedro. Era una familia muy pobre,  de bajos recursos económicos, el padre tenía que trabajar muy duro para poder tener los  alimentos en casa, por lo que no tenían dinero para darle estudios a su hijo.

Pedro ya tenía 17 años y se daba cuenta de la falta de recursos económicos de su familia por lo que decidió irse a trabajar muy lejos y encontró un trabajo, comenzó a horrar  dinero para enviarle a sus padres, que sentían muy felices y alegres de su hijo Pedro.

Pedro fue conociendo más la ciudad, por lo que comenzó a buscar  un trabajo mejor del que tenia , hasta que encontró uno mejor.

Lo primero que hizo, fue agradecer al primer señor que le había dado trabajo.
_ Señor Merino, dijo Pedro- muchas gracias, es usted la persona más buena que he conocido en mi vida, justo cuando  yo mas necesitaba un trabajo, usted señor  merino fue  el primer hombre que me ayudó dándome trabajo en su parcela , pues yo no sabía  donde ir a trabajar por lo que le agradezco muchísimo.

El señor Merino, antes de que pedro se vaya a su nuevo trabajo lo aconsejó, porque lo estimaba mucho, lo quería  como un. Le dijo:

_ Pedro, tienes que ser muy respetuoso con la gente, responsable con tu trabajo, cumple con tus deberes y metas. Continúa siempre para adelante con tus estudios y que puedas a ayudar a tu familia.

Pedro se fue muy agradecido del señor Merino por los consejos.

Pedro se fue a su nuevo trabajo, comenzó  a horrar dinero para poderse darse sus estudios, tan es así que comenzó a estudiar  los días sábado y domingo. También ahorraba para enviarle  dinero a su padre y madre, hasta que terminó su estudios de secundaria.

Había ahorrado dinero para seguir estudios superiores y siempre se comunicaba con su familia, la que se sentía muy alegre cada vez que Pedro se comunicaba por teléfono con ellos.

Pedro a los 24 años terminó su carrera superior, comenzó  a trabajar, comenzó a ganar más dinero, se compró una casa para regalarle a su familia ya que quería darles una sorpresa. Viajó a su pueblito y encontró a su familia contenta ,los padres al ver a su hijo,  se alegraron porque era el único hijo que tenían, lo recibieron con un fuerte abrazo, con alegría y amor.

Pedro comenzó  a decirles a sus padres para ir a la ciudad a pasear, pero su familia no sabía la sorpresa que les iba a dar al llegar a la ciudad.

Al llegar a su casa, les dijo Mamá y Papá esta es su casa, la he comprado con mucho cariño para ustedes, para que vivan en esta ciudad conmigo, quiero estar cerca de ustedes, mis padres queridos, yo los amo  tanto que ha pasado mucho tiempo sin ustedes y ahora quiero  pasar todo el tiempo con ustedes y platicar todo el tiempo por los años que no he pasado junto a ti papá y mamá.

La madre no tenia palabras que decirle a su hijo lo mucho que lo amaba .

La familia de Pedro invitaron al señor  Merino  para agradecerle por los sabios consejos que le había dado a su hijo Pedro, por darle trabajo cuando más lo necesitaba, por lo que brindaron un compartir pasando momentos muy felices.

Siempre debemos seguir adelante aunque tendremos dificultades u obstáculos en la vida, en nuestros estudios o trabajo,  para de esta manera lograr  la felicidad de nuestros padres, porque ellos hacen el esfuerzo para ayudarnos y ser un profesional en nuestra vida.

Para que cambiemos nuestro futuro para bien, y  nuestros padres se sientas orgullosos de sus hijos.


(*)  Estudiante del segundo ciclo de la carrera  técnica de Administración de Negocios Agropecuarios del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público “Centro de Formación Profesional Binacional”, ubicado en el distrito de Marcavelica, provincia de Sullana, Región Piura, Perú.

Cuán importante es el amor de un padre

Escribe: Damaris Dorcas Gonzales Saldarriaga (*)

En un día resplandeciente como si fuera un día más de lo cotidiano, una noticia llena de ilusión a una mujer quien será una futura madre, su cara se ilumina llenándose de alegría al escuchar la noticia que le daban.

Aquel ser que crecía en ella y ahí estaba un padre emocionado compartiendo esa alegría junto a su esposa. Pasaban los meses y aquella vida crecía y crecía cada vez mas emocionados iban a las consultas y todo iba bien.

Llego el día de conocer cual sería el sexo del bebé que tendrían pero la madre escogió no pasar por ese examen y decidió que sea varón o mujer,  ella sería feliz pero el padre deseaba un varón, hasta que llegó al punto de preparar todo hasta ropita de varón.

Llego el momento de que naciera una nueva vida, su padre llevó urgente todo lo necesario, estaba muy nervioso cuando los médicos le dijeron que nació y que era una hermosa niña y con buena salud.

El padre parecía no haberse alegrado tanto, solo medio sonrió y lo hicieron pasar al cuarto para que la vea. Entró y ahí  estaba junto a su madre durmiendo, con sus ojitos cerrados, era tan pequeña, y la madre inmensamente feliz la tenía entre sus brazos.

La vistieron con la ropa que el padre había comprado pensando en que sería niño. Cuando llegó el día de ir a casa, la niña con sus ojitos brillosos en brazos de su mamá, no dejaba de mirar todo a su alrededor, todo para ella era nuevo.

Su primer día fue muy difícil ya que lloraba cuando quería algo, muchas noches fueron así  hasta que fue  creciendo, hasta que cumplió un añito, se lo celebraron, estaba empezando a caminar llamaba a su papá y jugaban.
Papá no paraba mucho en casa por su trabajo, pasaban los años y cuando la pequeña niña, empezó a estudiar educación  inicial, cada vez le contaba a mamá lo que pasaba y esperaba a papá para enseñarle sus dibujos y tareas, pero siempre se dormía, porque papá no llegaba.

Hasta que inició la educación primaria, aprendió a leer y siempre lo mismo, año tras año siempre buscaba estar cerca de papá, abrazarlo, conversar con él, pero para papá no había mucho tiempo, hasta que llegó la educación secundaria  y sacaba las mejores notas para que su padre este  feliz y se sienta orgulloso de ella,  pero su padre solo le decía que estaba bien y siga así.

Hasta que en un tiempo ella ya no se interesó por hacer que su padre se sienta feliz y orgulloso de ella, ya nada fue suficiente. Ella desistió y sentía que su padre no la quería, que nunca la quiso.

Aquel padre vio el cambio en ella, ya no era igual, siempre estaba triste y ya no se ponía a conversar con él como antes. El padre empezó a preocuparse mucho aquella hija que le mostraba amor, aquella niña que lo abrazaba mucho, ya no estaba.

El empezó a pensar que no había sido un padre con su hija, por lo que decidió cambiar por su hija, por que la amaba tanto. Siempre la tenía en su corazón, cada día platicaba y le decía lo mucho que la quería jugaba y la abrazaba mucho. La niña se sentía feliz, al fin su papá la quería y se lo mostraba tanto como ella lo hizo toda su vida.

Pasaban mucho tiempo juntos, hasta que ella se hizo profesional y les mostraba tanto amor a sus padres .


(*)  Estudiante del segundo ciclo de la carrera  técnica de Administración de Negocios Agropecuarios del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público “Centro de Formación Profesional Binacional”, ubicado en el distrito de Marcavelica, provincia de Sullana, Región Piura, Perú.

Cambiar para amar

Escribe: Gleiser Adán Pintado Carhuapoma  (*)

Había una vez un hombre muy adinerado llamado Gerardo,  que le gustaba humillar a la gente por sus condición económicas precaria.

Gerardo vivía en una mansión muy lujosa y tenia las mejores cosas al alcance de su mano. Era el dueño y señor de aquella mansión. Tenía sus peones, sus sirvientas que hacían que su vida fuera muy fácil.

Cierto dia mientras cabalgaba por las riberas de un rio se encontró con una hermosa joven llamada Julia. Gerardo quedó muy encantado de verla pero su orgullo fue mas poderoso que el y no le dirigió la palabra a aquella joven por ser pobre y pensó seguro es otra más de esa gente pobre y muerta de hambre como todos.

Al llegar a su lujosa mansión no podía dejar de pensar en aquella chica y se decía, seguro que  este capricho ya se  me pasará.

Al dia siguiente fue otra vez por la misma ruta del día anterior con la esperanza de encontrarla, pero grande fue su sorpresa al encontrarse con uno de sus peones que intentaba aprovecharse de la pobre e inocente julia. Al ver lo que ocurria no le importó nada y saltó en enseguida de su caballo para defender a la chica que habia conocido el día anterior.

Enfurecido con la actitud de su peón le impactó con su puño una y otra vez en la cabeza de aquel hombre hasta dejarlo inconsciente. Luego fue donde estaba Julia y le preguntó:

-¿Te ha hecho daño este infeliz?

Julia asustada dijo:

-Gracias a Dios sólo tengo unos pequeños moretones. Gracias por haber llegado a tiempo y defenderme porque de no ser por usted ese hombre pudo haberse aprovechado de mi.

A lo que él respondió:
-No te preocupes por eso más bien para la próxima procura que te acompañe alguien que te pueda defender para que no te vuelva a ocurrir lo mismo.

Julia agradecida con el acto del noble hombre no se le ocurrió mejor idea que invitarlo a almorzar a su casa.

La reacción negativa de Gerardo no se hizo esperar diciéndole:

-No te confundas muchacha que si te he defendido es porque no podía permitir la conducta negativa de mi peón, no por otra cosa en particular.

Aunque su corazón decia todo lo contrario que su accionar de defenderla no solo era porque intentaban hacerle daño si no que se estaba enamorando de aquella hermosa joven.

Gerardo muy molesto por el accionar de su peón al llegar a su casa lo despidió de inmediato.

Pasaron los días y no dejaba de pensar en aquella chica y decidió dejar de lado sus diferencias  y atreverse a hablarle a julia y expresarle sus sentimientos que sentía por ella. Cierto día como lo había hecho en repetidas ocasiones la encontró.

Estaba nervioso, al tenerla tan cerca se atrevió a declarársele teniendo una respuesta positiva por parte de Julia.

Gerardo desde aquel día cambio su actitud grosera que tenía, dejó de tratar mal a las personas y vivió feliz al lado de su amada para toda su vida.


(*)  Estudiante del segundo ciclo de la carrera  técnica de Administración de Negocios Agropecuarios del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público “Centro de Formación Profesional Binacional”, ubicado en el distrito de Marcavelica, provincia de Sullana, Región Piura, Perú.

Mi sueño en un balón

Escribe: Abraham Misael Castillo Flores (*)

En el barrio de un pueblo de la costa de Piura, conversaban dos amigos: Israel y Piero.

_ ¿Porque perder el tiempo  detrás de un balón?, además ¿Qué es lo que yo gano?. Preguntó Piero.

 _  Israel le responde, ¿Dime sabes que es pasión?

_ Pasión es perseguir un sueño, respondió Piero

_ Ahora entiendo, dijo Israel,  pues en el futbol pasión no es solo un sueño, porque si fuera un sueño no fuese muchas veces el mayor anhelo, no solo de los once representantes de un escudo o equipo sino también de cada uno de aquellos que vibran gracias a aquella pasión y esmero por conseguir un resultado favorable en un tiempo de 90 minutos. Tiempo  en el que se deja el cuerpo, mente y corazón, porque no se defiende solo un título sino que es en el campo de juego donde se libra la batalla que tiene sus replica en cada tribuna, donde el hincha alienta sin cesar, por aquellos colores que orgullosos llevan en el pecho y que con fervor defiende aun sin importar la distancia.

Además sabes, dijo Israel; es por ello que desde que tengo memoria he querido ser tan grande como aquella estrella futbolística que tanto admiro, porque en mi pecho llevo el amor, el honor y el valor de defender aquella pasión que esta naturalmente dentro de mí y además porque quiero ser ejemplo de muchos niños.

_ Tienes el talento dijo Piero, y es momento de que tu potencial lo hagas notar, es el momento de que levantes la mirada al pico más alto de este anhelo, es momento de que empieces a escalar peldaño por peldaño para que llegues a la cima y recuerda que vayas a donde vayas siempre habrá junto a ti una luz, que hará que cada momento de ti sea un momento inolvidable, pues no hay nada mejor que despertar cada mañana y saber que puedes correr detrás de lo que en un momento fue tu sueño y que ahora es una realidad.


(*)  Estudiante del segundo ciclo de la carrera  técnica de Administración de Negocios Agropecuarios del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público “Centro de Formación Profesional Binacional”, ubicado en el distrito de Marcavelica, provincia de Sullana, Región Piura, Perú.

El entierro en el cerro fortaleza

Escribe: José Franco Heredia Palacios (*)

Cerca al antiguo Lancones, en la provincia de Sullana-Piura, había un cerro que se llamaba la fortaleza, que poseía gran cantidad de misteriosos encantos que se reflejaban por las noches.

El antiguo Lancones era un pueblito muy pequeño de gente trabajadora que se dedicaban a la ganadería y se encuentra ubicado en la provincia de Sullana, siendo uno de sus límites con el país hermano de Ecuador.

Allí vivía Guillermo, un hombre muy conocido en este pueblo ya que era uno de los más pobres y  trabajaba como un pastor de cabras.

Sucedió que un día cuando regresaba de pastar las cabras se dio cuenta de que le faltaban cuatro. Como ya eran las seis de la tarde se le ocurrió dejarlas e ir busca de ellas al día siguiente, pero un refrán resonó sobre sus oídos y era: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy; así que fue y dejo las cabras muy cerca del pueblo y se puso en marcha en búsqueda de las cabras extraviadas.

Por suerte No tardó mucho en encontrarlas pues en el cerro la fortaleza divisó a las cabras, al principio sintió un poco de miedo, pero su vocación por el trabajo le permitió seguir adelante y cuando ya estaba cerca de sus animales se percató que cerca de un árbol ardía un fuego extraño y misterioso que se movía de un lugar a otro, y que le produjo mucho miedo, por lo que regresó lo más rápido posible con las cabritas a su casa.

Al llegar, su esposa y sus hijos le preguntaron el motivo por que llegaba tarde, así que Guillermo les contó lo sucedido, sus hijos se reían de él y le dijeron que solo había alucinado ya que esas cosas no existían. Su esposa por el contrario le creyó.


Por la noche mientras dormía Guillermo, tuvo una pesadilla en la que un hombre que decía ser su tatarabuelo, se veía en carrera de salvación y le pedía que le dejase el mejor cabrito de los que pastaba todos los días y a cambio le daría toda la inmensidad de riquezas que él había enterrado en aquel lugar.

Al amanecer le volvió a contar este nuevo suceso a su esposa la que le apoyó en lo que tenía que hacer.

Ese mismo día no salió a pastar las cabras y fue a comprar el mejor cabrito con lo poco que tenía ahorrado, donde su patrón el señor Hortensio, quien era el dueño del ganado caprino que el pastaba todos los días. Además, le pidió que le pagase los jornales de su trabajo durante esa semana.

No tuvo tanta espera y se marchó a Huancabamba a traer un maestro especialista en hacer mesadas para sacar entierros.

Al volver al antiguo Lancones, la gente pensaba que seguro ese hombre estaba enfermo porque decían que había estado en Huancabamba y había llegado con un brujo.

Ambos esperaron la noche y el maestro fue e hizo su mesada en un lugar un poquito alejado de donde Guillermo había visto el fuego extraño, además el maestro le pidió que fuese y amarrase el cabrito en el árbol donde había visto ese fuego.

Las horas pasaban y pasaban por lo que Guillermo miro su reloj, cuando ya eran medianoche … escuchó gritos horribles de un hombre que poco a poco se acercaba al lugar.

Él estaba escondido por unos matorrales y vió como ese hombre cerca de donde estaba el cabrito misteriosamente desapareció, pero cuando no pasaban ni tres minutos llegó un ser monstruoso, con unas enormes uñas y unos dientes muy grandes montado sobre un caballo más blanco que la nieve con un esplendor muy fuerte, el cual tomo el cabrito y siguió su camino desapareciendo a lo lejos.

El maestro le dijo que todo estaba listo y le señaló el lugar en el que debían cavar un hueco. Así pasaron un par de horas cavando con la  palana …hasta que sus herramientas chocaron con dos enormes baúles, los cuales tuvieron que alzarlos con gruesas cuerdas.

Al sacar el primer baúl y abriéndolo, Guillermo vió una gran cantidad de prendas de oro por lo que sus pensamientos se llenaron de codicia y vanidades pensando en comprar camiones tener haciendas, construir muchas casas y tener muchas mujeres. Cuando  de repente se escuchó en aquel hueco un trueno muy fuerte que hizo que desapareciera todo regresando así el maestro y Guillermo decepcionados a casa.

Pasado un tiempo Guillermo cuenta la historia a su abuelo y este dice el motivo por cual desapareció el oro encontrado. Le cuenta que según creencias la riqueza no puede ser para una persona vanidosa que al momento de sacar de un entierro grandes riquezas, muestra pensamientos de vanidad.

Este hombre lleva en su vida una gran experiencia, que le permitió ser más humilde y sin buscar ser rico, ya que lo sucedido le había cambiado su forma de ser.

(*)  Estudiante del segundo ciclo de la carrera  técnica de Administración de Negocios Agropecuarios del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público “Centro de Formación Profesional Binacional”, ubicado en el distrito de Marcavelica, provincia de Sullana, Región Piura, Perú.

La imaginación mueve montañas

Escrito por: Yesly Noelia García López (*)

Cada mañana se levantaba con un sueño a seguir, huerfanito el pobrecito…….

La gente suele aprovecharse de la desgracia de las personas que se quedan solos y tienen que hacer lo que sea para poder sobrevivir dentro del mundo lleno de injusticias.

Empezó a trabajar desde los 10 años de edad cuando sus padres fallecieron en las épocas del terrorismo con un hombre que le dio trabajo en su hacienda al que le llamaba mi señor don Pedro, pero con la suerte terminó la secundaria.

_ Hoy los caballos amanecieron desganados ya salió el sol y ellos siguen en la noche, dijo el huerfanito al patrón.

_ ¡Acaso sabes  que a tu patrón le gusta perder?!!!!!

_ No mi señor lo sé, lo sé y con voz sumamente irritado  le dijo:…………….y que esperas que yo los anime y haga que se levanten!!!!!!!!

_ Sino ganan esta carrera no podrás pero ni squiera  ver la puerta de la universidad, te olvidas de todo pobre diablo……soltó una carcajada sin ningún remordimiento.

Al huerfanito se le llenaron de lágrimas los ojos embargados por la melancolía, por  su sola y desgraciada vida, y hecho a correr hacia los caballos sabiendo que de ellos dependía la suerte de tener un futuro mejor para su vida.
Empezó hacer todo lo posible para que los caballos salven el sueño con el que el pobre huerfanito se acostaba a la hora de dormir y quería que al levantarse empezara a volverse realidad , pero se cansó de andar de aca pa´ ya y de aya pa´ aca sin conseguir que algún caballo se moviese de su lugar .



Cansado sin alguna otra idea para conseguir su objetivo, cayó sentado en el suelo.

Pensó en su futuro lleno de obstáculos pero a la vez lleno de una oportunidad, tan solo una que dependía de los caballos, que al parecer no tenia resultados por ningún lado.

Falta poco para la carrera pensaba y de ello depende mi futuro pensaba el pobre huerfanito.

Entonces ocurre ……………me imagino en un mundo lleno de cariño y amor hacia estos hermosos animales ,pues ellos también sienten y necesitan de caricias que debemos brindarles  a estos hermosos animales, entonces me levante y empecé  a hablarles y sentir su pelaje brilloso y suave a la vez,  con caricias tiernas y palabras con un gran sentimiento que nacía dentro de mí de hacerles saber que mi futuro dependía de sus fuerzas y sus patas fuertes para correr, realmente necesito de su ayuda, entonces se arrodilló y mirando al cielo le pidió a Dios que le ayude para que los caballos se levanten ………… y de pronto los caballos se levantaron se sacudieron y empezaron a salir de su sueño .

Como era de esperarse los caballos ganaron la carrera y el pobre huerfanito pude seguir con su sueño y fue feliz.

(*) Estudiante del Segundo Ciclo de la Carrera Técnica de Administración de Negocios Agropecuarios del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público “Centro de Formación Profesional Binacional”, ubicado en el distrito de Marcavelica, provincia de Sullana, Región Piura, Perú.


La mejor Mamá

Escribe: María Ojeda Córdova (*)

Cierto día mamá  se sentía muy frustrada por cosas que le estaban pasando. Ella lloraba y a mí se me partía el corazón verla así. Darle aliento no podía porque en ese momento yo era aún  una niña, solo la abrazaba y le decía mamá te quiero, pero ella seguía llorando cada vez más y más entonces fue cuando le pregunté

¿Qué te sucede mami, porque lloras?

La respuesta de ella solo fue, me duele la cabeza hija, no te preocupes y me mandó con tanto carácter a estudiar, en ese entonces como era una niña me limitaba  a jugar y jugar cada tarde después de regresar de clases.

Mi interés mayor era jugar y comer, a mamá la saludaba al  despertar cada mañana, la abrazaba, la besaba, y me iba a la escuela. Ella  mientras estaba delante de mí  siempre sonreía y no me daba preocupación.  Así era mi rutina durante mi educación  inicial.

Pasaron los años, fui creciendo,  hasta que ingresé a la educación  primaria, luego  me tuve que cambiar de escuela porque a mamá ya no le alcanzaba el dinero para pagar mis estudios.

Era otra gran historia en ese lugar porque no conocía  a nadie tenía que adaptarme nuevamente, es cierto que ya no lloraba  como en la escuelita inicial, pero extrañaba  a mis amigos. Cada día me molestaba con mamá por haber hecho eso, pero me molestaba con ella sin siquiera preguntarle cual era el motivo de mi cambio de escuela.

Pasé el primer año, luego el segundo hasta casi finalizar mis estudios de primaria sucedió algo que aún recuerdo con mucha nostalgia.

Fue el día de fiesta de navidad aun lo recuerdo. Regresé a casa bien emocionada, pero  encontré a mi madre acostada en la cama que ya casi no podía respirar, me asusté mucho y llame al doctor que nos atendía siempre, entonces él llegó y  me mandaron a comprar algunas pastillas que supuestamente debía tomar mi mamá. Cuando regresé a casa el doctor ya estaba de salida, entonces le dije, ¿Doctor que es lo que tiene mi mamá?

Él solo se limitó a responder, hija, a ella solo le duele la cabeza por el trajín que hace, y me volvía  a repetir la misma historia que simplemente  era UN DOLOR DE CABEZA.

Yo ya tenía doce años y ya no me creía ese cuento, cada día al  regresar de clases, me tardaba un poco porque me regresaba por el internet investigando sobre los dolores  de cabeza, pues ella me preocupaba tanto, ya que era lo único que tenía, a papá no lo cuento porque él nos abandonó cuando yo nací.

Así así pasaban los días, las semanas los meses y los años mamá cada día iba empeorando, yo cursaba el  quinto año de secundaria y aun no me enteraba que era lo que tenía mi madre, un día al regreso de clases no la encontré en casa, me preocupe por que ella estaba mal y al no encontrarla en casa me preocupé.

Me senté y la esperé hasta que llegara, siendo las 4:30 de la tarde ella llegó  y la enfrenté,  le dije que yo ya no era una niña para que me siga ocultando su enfermedad. Entonces solo le quedó responder con la verdad. Me dijo, hija tengo CÁNCER y solo me quedan días de vida.

Esta noticia fue el peor dolor que podía existir en mí. No podía dejar que suceda esto, que mamá se me muera,  Pero también había algo muy claro que yo sabía, que ya no podía hacer nada, solo me quedó brindarle amor lo más que pude, abrazarla y decirle cuanto la quería y la adoraba. Le daba días alegres hasta que se cumpla el tiempo que el médico le había pronosticado.

Cada día que pasaba era uno menos para ella y para mí también, yo lloraba cada noche, ya no podía asistir a clases por no dejar sola a mi madre pues no había quien la cuide.

Mis abuelos siempre vivieron lejos de ella, yo no sabía cuándo mamá iba  a partir y no quería saberlo tampoco pero llegó  el día más triste, mamá falleció y me quedé sola, no sabía que hacer pero me di fuerzas para lograr terminar los meses que me faltaban.

Llegó diciembre y terminé, no hice viaje de promoción porque no alcanzaban mis recursos pero  gracias a mi esfuerzo ocupaba el primer puesto en todos mis estudios.

La directora de la escuela, me gestionó una beca  para estudiar en EE.UU, yo muy alegre solo rogaba a Dios cada minuto para que aprueben esa beca y seguir estudiando como mamá lo hubiera querido. Quería estudiar Medicina para ayudar a las personas que más lo necesitaban, solo así  superaría la muerte de mamá, tuve tanta suerte que me otorgaron la beca y viajé.

Ahora ya  han pasado diez años y yo sigo aquí, ya vivo en EE.UU soy una gran doctora muy reconocida y me siento muy contenta porque a pesar de que mamá no se encuentra conmigo, ella hubiera estado tan orgullosa de mí, solo le agradezco a Dios por brindarme una oportunidad cada día y por darme a la mejor mamá del mundo.

 (*)  Estudiante del segundo ciclo de la carrera  técnica de Administración de Negocios Agropecuarios del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público “Centro de Formación Profesional Binacional”, ubicado en el distrito de Marcavelica, provincia de Sullana, Región Piura, Perú.