Escrito por: Israel Esau
Suarez Severino (*) 31 agosto 2012
El
caserío de jaguay de poechos está ubicado a la margen izquierda de la carretera
Sullana-alamar a cincuenta minutos de la provincia de Sullana, es un pueblo
donde se practica la ganadería y la agricultura, su población practica dos
tipos de religión: la evangelista y la católica.
Este
pueblo aún no está muy desarrollado solo cuenta con agua potable y luz
eléctrica, también tiene un colegio pero solo con nivel primario. En el centro
encontramos un pequeño parque donde las personas van a pasar sus tardes
conversando entre ellos, al frente de este parque encontramos un comedor
popular donde la mayoría de la población va a recibir alimentos que son
enviados por el estado.
Jaguay
de poechos está rodeado de muchos cerros y en los tiempos de lluvias estos
enverdecen y todo se convierte en un paisaje maravilloso, el agua corre por sus
quebradas y los animales comen el pasto del campo.
Este
pueblo tiene muchas historias que son contadas por los pocos ancianos que
quedan en el pueblo, pero nunca nadie se ha interesado en investigar ese
pueblo, ya que cuenta con varios lugares turísticos que ningún otro pueblo
vecino los tiene.
Uno
de los lugares que más ha impactado es donde se han encontrado una gran
cantidad de hermosos huacos, trozos de oro, plata y una gran variedad de
chaquiras, que han sido encontrados junto a huesos de personas, la historia
dice que antes se ha desarrollado una cultura en este pueblo y que esos
habitantes ya conocían muchos animales como las fieras porque en sus huacos han
plasmado leones, tigres y muchos más.
Pero
sería lindo saber todo sobre cómo es que vivieron estas personas y cuáles eran
sus formas de alimentarse, si practicaban la agricultura o es que eran
cazadores, en fin son cosas que derrepente algún día alguien se interesara en
investigar y al fin se podrá saber todo sobre esta historia.
A la
derecha de este misterioso cementerio pasa una quebrada que desemboca en el rio
chira, al cruzar está quebrada encontramos “el cerro colorado”, que es un
hermoso cerro de una piedra color amarillenta y que también está sepultado de
varios mitos, el más contado dice que mucho tiempo atrás existía una huaca en
el cerro y que todas las noches se escuchaban ruidos que causaban mucho miedo a
las personas, pero en el año 1998 hubieron lluvias muy fuertes “el fenómeno del
niño “y las quebradas parecían caudalosos ríos y fue así como se derrumbó una
parte del cerro y junto a ella la huaca del inca y fueron arrastradas por las corrientes de agua.
Si
caminamos diez minutos más llegaremos a jaguay de poechos y en lo último de
este caserío encontramos otro lugar importante “el ojo de la virgen”, este es un hermoso pozo de roca que tiene forma de ojo
humano, el cual siempre permanece lleno de agua aun en los años de sequias.
Este
pozo se encuentra en el centro de una quebrada y sus aguas son claras pero no
tan dulces, esta agua podría venir del
subsuelo ya que nunca se ha secado y siempre sus aguas dan vida a muchos peces
y algunas plantas acuáticas.
En
fin queda mucho de saber de este pueblo ya que sería lindo conocer como ha sido
muchos años atrás y como es que han ido cambiando sus costumbres antepasadas
por las actuales.
(*) Estudiante de Producción
Agropecuaria del I.E.S.T.P “Centro de Formación Profesional Binacional”, Mallares, provincia
Sullana, Piura-Perú.
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